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viernes, 18 de octubre de 2013

Deuda pública y gobiernos, mala mezcla.

Crisis de deuda nivel 1: Recesión mundial de 2008. De entre todos los desequilibrios económicos que podría causar una crisis de deuda, el de hace algunos años en la zona Euro parece el más leve de todos los imaginables. Sí, mucha gente se quedó en el paro, pero como más de algún supuestamente macabro economista diría: "eso es friccional". Cuando toda la economía mundial está siendo tirada hacia el retrete lentamente y empujada por dinero que vale menos que el del Monopoly, el que 1.000.000 de personas pierdan el empleo en España parece un lloro de bebé. Empecemos por el principio. Observa este gráfico:
"Deuda pública en EEUU 1940-2010 - US National Debt Clock"

Aquí tenemos la deuda pública de Estados Unidos desde 1940. Desde la izquierda, el primer salto que vemos es debido a la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias. Ese exceso de gasto de EUA no se ve luego compensado con una bajada de la deuda en términos nominales. (Dato aburrido: Los datos no están ni deflactados ni muestran un porcentaje, por lo que conviene cogerlos con cuidado, aún así representan la realidad al 100%). Pero realmente no parece ser tanto: la cifra se sitúa en torno al tercio de trillón (americano). Además recordemos que en estos años la boyante economía de EEUU tiraba del mundo a un nivel nunca visto por lo que en términos reales la deuda se iba reduciendo. 

El patrón oro


En esta época estaba vigente el Patrón Oro, un sistema monetario internacional por el que una moneda siempre sería intercambiable por su valor en oro. Es decir, que si un gobierno quería imprimir un billete de más para pagarse un coche oficial primero debería mirar en sus arcas de oro y realmente ver si se lo podía permitir. ¿Por qué oro? Porque el oro es finito y el ser humano no puede crear más del que hay en la tierra. El oro es un material precioso y tiene valor intrínseco, además de que se lleva utilizando como moneda durante milenios, de ahí que se utilizara el oro como base internacional del valor de una moneda.

Todo eran rosas y alabanzas al Señor hasta que en los años 70 los gobiernos empezaron a tener problemas para gastar y mantener el valor de sus monedas. Los señores de corbata que nos gobiernan aupados por la pésima política económica sacada de la manga por Keynes (Al que se le daban mejor las mujeres que la economía, por cierto) veían que con el Patrón Oro no podían gastar todo lo que querían. 

El funcionamiento de un gobierno aleatorio en el patrón oro es el siguiente:
  1. Necesito gastar más dinero, porque prometí en las elecciones un aeropuerto en Castellón.
  2. Tengo que imprimir más billetes para conseguirlo.
  3. Canastos, no tengo oro suficiente, bueno, da igual, yo imprimo la moneda.
  4. La moneda (al haber más cantidad) se devalúa.
  5. Los especuladores que sabiendo que la moneda se devalúa apuestan su dinero, ganan.
  6. La gente odia a los especuladores.
"problem?" - John Maynard Keynes

Mágicamente y por imaginativa popular, la mierda creada por los gobernantes acaba en manos de los especuladores, que bajo un sistema internacional de cambios fijos son el lobo feróz, cuando a lo único que se dedican es a reirse en la cara de los gobiernos. Si alguien se ha perdido con estos de las devaluaciones, aquí un poco más de luz sobre el asunto.

El caso es que los gobiernos, hasta las narices de no poder gastar el dinero que no tenían, fueron abandonando su Patrón Oro, para basar el valor de su moneda en el dólar, o como me gusta a mi llamarlo: aire. Con paridades 1 a 1 entre muchas monedas y el dolar muchos países dijeron: "Esta es la nuestra, ahora nuestro dinero vale igual que el dolar, porque lo digo yo, así que puedo gastar igual que los americanos, jeje" La gallina de los huevos de oro se rompió cuando, evidentemente, esta paridad no se acercaba para nada a la realidad. El gobierno podría decir que un Peso Argentino equivalía a un dolar. Pero ni el pobre mendigo se lo creía. Si alguno de vosotros llega a ser presidente, que sepa que es este es el camino más corto para alcanzar un corralito.

De Guatemala a Guatepeor

Estas restricciones a los gobiernos no les gustan un pelo. Gastar sin saber como pagar parece que es deporte olímpico, y al igual que en el medallero de las olimpiadas reales Rusia, China y Estados Unidos parecen llevar la delantera. Pero volvamos al caso de los americanos: ¿Recordáis el gráfico del principio? Claramente a partir de los 70, con el final del Patrón Oro, y un dolar que basa su valor en....sí mismo, el Gobierno estadounidense ha podido imprimir todo el dinero que ha podido y aún más, y como el sistema internacional se basaba en el dolar nadie les ha podido decir nada. Es como si basamos toda nuestra economía en el oro, cuando Estados Unidos no solo tiene el 90% de las reservas de oro, si no que además tiene una fábrica para crear aún más oro. Este gasto sin pies ni cabeza nos ha llevado a donde estamos ahora, con la mentalidad de que salir de una crisis de deuda es aún más deuda, que todo lo puede solucionar el gobierno imprimiendo billetes y que pobre de aquel que ose decir lo contrario.

Veamos ahora el funcionamiento de un gobierno actualmente:
  1. Quiero construir un aeropuerto en Castellón
  2. Imprimo billetes o me endeudo, total como el dinero está basado en aire...
  3. Profit, aeropuerto hecho.
Con toda esta mentalidad de dinero gratis no solo permitimos que se dé crédito a proyectos que son una auténtica basura, si no que además nos cavamos nuestra propia tumba. Porque llegará un día en el que el dolar dejará de ser la primera moneda mundial y la más utilizada en transferencias internacionales, llegará un momento en el que Estados Unidos se dará cuenta de que tienen que devolver más de 60.000 dólares por contribuyente.

Así que, techo de deuda estadounidense, no subas más. Gracias, Obama.

lunes, 22 de julio de 2013

Compro Oro

- Perdone, ¿hay una panadería aquí cerca?
- Detrás de ese Compro Oro verá una calle a mano derecha, suba por ella y a la izquierda del tercer Compro Oro hay una panadería.

(Si su aburrimiento es > 7, saltar al tercer párrafo)

Salen como setas por las ciudades, como hace unos años salieron los "chinos", los locutorios, los cibercafés o hace más tiempo los estudios de fotografía. Cualquier alumno de empresariales con 3/4 de dedo de frente sabrá decirle que al nacer un nuevo mercado este pasa por una fase de expansión cuya oferta acaba superando a la demanda del mismo, finalmente algunos de estos negocios acaban por cerrar quedando sólo una fracción de los totales. Esta sobrevaloración de un mercado por encima de su valor real es a lo que llamamos "burbuja", nombre muy adecuado pues siempre explotan. Estas burbujas nacen normalmente por una sobreestimación del valor de un mercado o de un activo. Supongamos que el rendimiento real de un negocio de venta de goma de mascar es realmente del -3%, pero nosotros cegados por la novedad del producto pensamos que es del 15%: Pediremos un crédito al 5% de interés y nos lo acabaremos comiendo con patatas, y acabaremos cerrando la tienda.

El caso es que las burbujas han existido desde que el hombre es hombre y la hierba es verde, imagino a un pobre egipcio comprando estatuillas de gatos para descubrir que sólo servían de pisapapiros. Así todo esta historia nos lleva hasta la crisis económica y financiera de 2007-2078 (aprox.), donde en momentos de pánico bursátil se pensó que el oro era un valor seguro y muchos inversores apostaron por él. El problema nació cuando este aumento del precio del oro se traslado al público en general, que suele poseer algo de oro. Este incremento y la pérdida de capacidad adquisitiva de la población han hecho que aparezcan los Compro Oro, pero ¿deberíamos preocuparnos? ¿no eran malas las burbujas?

Imaginemos por un momento que el Estado empujado por este boyante negocio decide bajar los tipos de interés y prestar dinero más barato a los compraorenses y cambia la legislación para que poner un "Compro Oro" no requiera licencia. Más gente todavía se lanzaría a comprar oro para sacar un beneficio pues los costes han descendido. No estamos haciendo si no empeorar la situación, alimentando otra burbuja más que indudablemente acabará explotando, y lo que es peor: Estamos dando incentivos a personas que no deberían estar vendiendo oro a que lo hagan, ya sea porque no tienen nada mejor que hacer o porque son unos cazasubvenciones de cuidado. Sea cual sea el caso acabamos de convertir algo que sucede todos los días, en un verdadero problema.

Dragon Kahn, plano alzado.

Y ahora amigos míos cambiad "compro oro" por "mercado de la vivienda" y tenéis una perfecta descripción de la burbuja inmobiliaria. Si ni las cajas se hubieran liado a regalar dinero, ni los políticos a meterse dinero en los bolsillos con concursos y concesiones probablemente la burbuja inmobiliaria hubiera sido más una anécdota que un problema real, pero cuando la mano del todopoderoso Estado entra en juego la liamos y acabamos con un problema en un mercado que acaba provocando una crisis nacional.

Las burbujas no son intrínsecamente malas, nacen de una distorsión en nuestra percepción de incentivos que nos hacen valorar las inversiones a un precio superior al que realmente tienen, unas veces pueden salirnos bien (quizá aquellos que vieron en la soja un producto con mucho futuro hace algunos lustros ahora estén de acuerdo conmigo) y otras veces nos sale muy mal, como a las inmobiliarias que no pueden sacar las casas, los bancos que se las quedan y no saben que hacer con ellas, o un negocio de compro oro que si baja el precio del oro se verá obligado a venderlo a un precio mucho más bajo del esperado.

Pero "a todo cani le llega su Vendo Oro..."

Precio del oro los últimos años, busque las 7 diferencias

Si consideramos la economía global y no lo que queda en España de ella, las cosas no pintan tan terriblemente mal, ni el capitalismo se ha acabado ni hemos vuelto al trueque, y lo cierto es que la burbuja del oro tal y como vino se está empezando a ir y el metal se ha desinflado. ¿Cual es el futuro de estos negocios? Los que nacieron como joyerías lo más normal es que volvieran a su actividad primigenia y aquellos otros lo cales que no acabarán cerrando o adaptándose en su mayoría, o venderán otro tipo de objetos relacionados (joyería). Así las cosas dentro de poco tiempo tendremos una nueva plaga de otras cosas en las ciudades, quizá venta de helados a domicilio o alquiler de latas usadas, ningún mercado escapa del mercado.

El resumen es que estas burbujas suceden siempre que se crea un nuevo mercado con incertidumbre, pero que sólo se convierten en un problema si en ellas se compromete el dinero de todos los contribuyentes, pues no es lo mismo que un puñado de inversores decida apostar por el oro, o por una promoción de 4.000 viviendas en primera linea de playa, a que lo hagamos todos a través del estado. Además parece que nuestro Papá Estado tiene tendencia a dejarse el dinero en negocios no muy rentables, o si no que se lo digan a la productividad de los agricultores de trigo del Siglo XIX, aunque ese es tema para otro post...