jueves, 23 de junio de 2011

El otro peligro del Petróleo

¿Y si el mayor peligro para la economía mundial no fuera el final del petróleo, sino la intervención estatal?

Esta tarde me ha llamado la atención esta noticia sobre el petróleo, y creo que debería explicaros el otro peligro que tiene el petróleo económicamente. Para ello, dejaremos a un lado durante un momento los problemas medioambientales y sociales que provoca, y centrémonos únicamente en la economía, pero para ello, vamos a remontarnos casi 40 años atrás.

Estamos en 1973, cuando se sucede la crisis del petróleo, por una serie de razones que ahora no voy a detallar, el precio del barril se dispara, y lo mismo sucede en 1979. El resultado como se puede obtener del gráfico (fuente) es que el barril de petróleo (que venía descendiendo) pasase en menos de una década de 16$ a unos 70$. Las consecuencias para la economía mundial, no solo os las podéis imaginar, sino que podéis ampliar vuestros conocimientos en la Wikipedia.

Si, me estoy saltando mucho, pero quiero llegar a lo que quiero explicar, que es el caso de España. En la crisis de 1973, el Gobierno franquista de aquel entonces con la economía abierta pero aún muy intervenida, decidió mantener los precios a un nivel similar al anterior de la crisis. Así las cosas, como podéis ver, el Gobierno "subvencionaba" la compra de petróleo pagando él el sobrecoste. Obviamente esta situación se volvió insostenible, porque la economía interior española no era lo suficientemente competitiva en el exterior como para compensar con ingresos, los gastos de la subvención del petróleo, esto unido a la caída del régimen a mediados de la década hizo que a finales de la misma se plantease el retirar esta norma o "subvención" y que los españoles tuvieran que pagar el precio de mercado del petroleo.

Esta subida repentina hizo que los españoles, a finales de los 70, después de vivir casi una década de subvención petrolífera estatal, tuvieran que encontrarse con la cruda (atentos al juego de palabras) realidad. Un petróleo que había multiplicado por 10 su coste para el español de a pie, de un día para el otro, como muestra el siguiente gráfico (fuente).



Así pues, en un mercado libre, ante la falta de petróleo progresivo, este iría aumentando ligeramente de precio, hasta el punto de encarecerse tanto que las otras alternativas (hidrógeno, solar,...) acabarían siendo relativamente baratas. Si el mercado está tan intervenido como está actualmente, lo único que podemos esperar son estos bruscos vaivenes provocados por los deseos de cualquier jefe de estado. No hace falta pensar mucho para poder pensar un escenario en el que la OPEP quiera mantener un precio bajo del petróleo para poder seguir enriqueciéndose, hasta que un día digan: Señores, queda lo justo para una barbacoa, y lo venderemos a $3.000 el barril.

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