lunes, 22 de julio de 2013

Compro Oro

- Perdone, ¿hay una panadería aquí cerca?
- Detrás de ese Compro Oro verá una calle a mano derecha, suba por ella y a la izquierda del tercer Compro Oro hay una panadería.

(Si su aburrimiento es > 7, saltar al tercer párrafo)

Salen como setas por las ciudades, como hace unos años salieron los "chinos", los locutorios, los cibercafés o hace más tiempo los estudios de fotografía. Cualquier alumno de empresariales con 3/4 de dedo de frente sabrá decirle que al nacer un nuevo mercado este pasa por una fase de expansión cuya oferta acaba superando a la demanda del mismo, finalmente algunos de estos negocios acaban por cerrar quedando sólo una fracción de los totales. Esta sobrevaloración de un mercado por encima de su valor real es a lo que llamamos "burbuja", nombre muy adecuado pues siempre explotan. Estas burbujas nacen normalmente por una sobreestimación del valor de un mercado o de un activo. Supongamos que el rendimiento real de un negocio de venta de goma de mascar es realmente del -3%, pero nosotros cegados por la novedad del producto pensamos que es del 15%: Pediremos un crédito al 5% de interés y nos lo acabaremos comiendo con patatas, y acabaremos cerrando la tienda.

El caso es que las burbujas han existido desde que el hombre es hombre y la hierba es verde, imagino a un pobre egipcio comprando estatuillas de gatos para descubrir que sólo servían de pisapapiros. Así todo esta historia nos lleva hasta la crisis económica y financiera de 2007-2078 (aprox.), donde en momentos de pánico bursátil se pensó que el oro era un valor seguro y muchos inversores apostaron por él. El problema nació cuando este aumento del precio del oro se traslado al público en general, que suele poseer algo de oro. Este incremento y la pérdida de capacidad adquisitiva de la población han hecho que aparezcan los Compro Oro, pero ¿deberíamos preocuparnos? ¿no eran malas las burbujas?

Imaginemos por un momento que el Estado empujado por este boyante negocio decide bajar los tipos de interés y prestar dinero más barato a los compraorenses y cambia la legislación para que poner un "Compro Oro" no requiera licencia. Más gente todavía se lanzaría a comprar oro para sacar un beneficio pues los costes han descendido. No estamos haciendo si no empeorar la situación, alimentando otra burbuja más que indudablemente acabará explotando, y lo que es peor: Estamos dando incentivos a personas que no deberían estar vendiendo oro a que lo hagan, ya sea porque no tienen nada mejor que hacer o porque son unos cazasubvenciones de cuidado. Sea cual sea el caso acabamos de convertir algo que sucede todos los días, en un verdadero problema.

Dragon Kahn, plano alzado.

Y ahora amigos míos cambiad "compro oro" por "mercado de la vivienda" y tenéis una perfecta descripción de la burbuja inmobiliaria. Si ni las cajas se hubieran liado a regalar dinero, ni los políticos a meterse dinero en los bolsillos con concursos y concesiones probablemente la burbuja inmobiliaria hubiera sido más una anécdota que un problema real, pero cuando la mano del todopoderoso Estado entra en juego la liamos y acabamos con un problema en un mercado que acaba provocando una crisis nacional.

Las burbujas no son intrínsecamente malas, nacen de una distorsión en nuestra percepción de incentivos que nos hacen valorar las inversiones a un precio superior al que realmente tienen, unas veces pueden salirnos bien (quizá aquellos que vieron en la soja un producto con mucho futuro hace algunos lustros ahora estén de acuerdo conmigo) y otras veces nos sale muy mal, como a las inmobiliarias que no pueden sacar las casas, los bancos que se las quedan y no saben que hacer con ellas, o un negocio de compro oro que si baja el precio del oro se verá obligado a venderlo a un precio mucho más bajo del esperado.

Pero "a todo cani le llega su Vendo Oro..."

Precio del oro los últimos años, busque las 7 diferencias

Si consideramos la economía global y no lo que queda en España de ella, las cosas no pintan tan terriblemente mal, ni el capitalismo se ha acabado ni hemos vuelto al trueque, y lo cierto es que la burbuja del oro tal y como vino se está empezando a ir y el metal se ha desinflado. ¿Cual es el futuro de estos negocios? Los que nacieron como joyerías lo más normal es que volvieran a su actividad primigenia y aquellos otros lo cales que no acabarán cerrando o adaptándose en su mayoría, o venderán otro tipo de objetos relacionados (joyería). Así las cosas dentro de poco tiempo tendremos una nueva plaga de otras cosas en las ciudades, quizá venta de helados a domicilio o alquiler de latas usadas, ningún mercado escapa del mercado.

El resumen es que estas burbujas suceden siempre que se crea un nuevo mercado con incertidumbre, pero que sólo se convierten en un problema si en ellas se compromete el dinero de todos los contribuyentes, pues no es lo mismo que un puñado de inversores decida apostar por el oro, o por una promoción de 4.000 viviendas en primera linea de playa, a que lo hagamos todos a través del estado. Además parece que nuestro Papá Estado tiene tendencia a dejarse el dinero en negocios no muy rentables, o si no que se lo digan a la productividad de los agricultores de trigo del Siglo XIX, aunque ese es tema para otro post...





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