domingo, 9 de febrero de 2014

El mercado de trabajo en una simple lección

A veces a los economistas se nos agranda la boca al hablar de ofertas, demandas, precios, externalidades y más palabras que, muchas veces el resto de los mortales no entiende o no quiere entender. Dada la gran importancia del mercado laboral aquí va una pequeña guía para que en unos minutos aprendas lo básico y puedas "kick-ass" en Twitter haciéndote el guay.

¿Qué es el trabajo?

El trabajo es un "bien", es un valor que posee la persona que va a trabajar, es el conocimiento o las cualidades tanto físicas y mentales que para un empleador son deseables, y que está dispuesto a pagar por esas cualidades.

¿Y a cambio qué va a recibir? Un salario. Lo que el trabajador recibe a cambio de dar su tiempo, conocimientos, fuerza y demás al trabajador es el salario.

"Hola, venía por la oferta de salario"

¿De qué va a depender el salario? Pues de bastantes cosas, pero sólo de una: ¿cuánto está dispuesto a pagar el empresario por tenerme a mí y a mis aptitudes en su empresa? Esta cantidad dependerá de mi formación, pero también de mil cosas más dependiendo del trabajo. Es por esto que un futbolista cobra más que un neurobiólogo, porque su trabajo vale más en el sentido de que el mundo en general y en su totalidad da más dinero por tener a un Cristiano Ronaldo que a un Nikola Tesla. En resumidas cuentas, tu salario es lo que la empresa cree que vales, es decir, lo que cree que aportas a la empresa.

¿Y el trabajo de todos?

Si empezamos a sumar las ofertas de trabajo de todo el mundo y las demandas de trabajo de todo el mundo también tenemos lo que comúnmente se llama "Mercado de trabajo", y que es lo que acaba por salir en las noticias: "El mercado de trabajo en España no es flexible" bla bla bla.
"Yo he venido aquí a hablar de mi gráfica"

Pero tranquilos porque esta es la única gráfica de oferta y de demanda que vais a ver en este post, porque para simplificar las cosas vamos a utilizar una caja y unas bolas.

Vamos a imaginarnos que el mercado laboral español es una caja enorme en la que vamos a ir introduciendo unas pelotas (trabajadores), cuanto más grande sea la pelota mayor será el salario de el trabajador, cuanto más grande sea la caja, mayor capacidad productiva tiene el país.

Y la cosa funciona más o menos así...

Vamos a coger todas las pelotas y vamos a tirarlas dentro del cubo, es razonable pensar que las pelotas más gordas por su gravedad vayan al fondo, mientras que las más pequeñas se queden más arriba cerca del precipicio, es decir, que las personas con mayores salarios suelen tener una mayor seguridad en el trabajo porque "valen más" para la empresa. Vale, una vez hemos tirado todas las pelotas a la caja, la imagen que nos queda es la siguiente:

Los que entran dentro de la caja trabajan, los que no, se quedan fuera, quizá porque piden salarios demasiado altos y nadie les quiere contratar, quizá porque vivan de las rentas, quizá porque su valor sea tan bajo que nadie les necesite.

¿Cómo conseguimos que todo el mundo entre en la caja?

Creo que aquí hasta podríamos ir a una guardería a buscar una solución:
  • O hacemos la caja más grande. = Aumentamos la productividad del país.
  • O cogemos pelotitas más pequeñas.= Bajamos los salarios.
  • O tiramos pelotas fuera. = Nos vamos a Alemania.
Podemos hacer la caja más grande si hacemos que los empresarios estén dispuestos a pagar más por nosotros, es decir si aumentamos nuestro valor. ¿Y cómo podemos aumentar nuestro valor? Aumentos de productividad, si aumentamos la productividad nuestro valor en términos económicos aumenta. Con una caja más grande, no solo los que ya están podrán seguir trabajando o incluso verán aumentado su sueldo, si no que aquellos que se quedaron fuera, ahora encontrarán un pequeño escondite en la caja en el que entrar.

Si no conseguimos aumentar nuestra productividad sea por lo que sea, la otra opción que tenemos es bajar los salarios. Sólo así conseguiremos que, al reducir el tamaño de las pelotas que ya están dentro entre más gente. Esta es la línea que han seguido las recomendaciones de la OCDE y otros organismos como el FMI, rebajémonos un poco los sueldos para reducir el paro, y en el largo plazo mejorar la economía.

La otra opción es...tirar pelotas. Irnos fuera, salir de la economía española y buscar suerte en alguna otra. 

En la teoría económica solo este párrafo serían unos cuantos meses de estudio e investigación, pero al final las conclusiones son bastante parecidas.

¿Y para qué sirven las políticas de empleo?

Pongamos el Plan E de ejemplo. El Plan E es muy buen ejemplo porque como fue una política de empleo TAN grande, sus efectos se vieron clarísimamente en la economía real. Por si alguien no lo recuerda, el Plan E fue un plan del Gobierno de Zapatero en el que se gastaron 55.000 millones (Más de mil euros por cabeza, unos 4.000 por contribuyente, espera, voy a repetirlo: UNOS 4.000 EUROS POR CONTRIBUYENTE) para incentivar el empleo. ¿Fue esto una mejora en la productividad? NO. Entonces no hay ni que seguir con la discusión, si esta política no mejoró la productividad es imposible que sus efectos fueran positivos a largo plazo.

"A pringar mis cagadas, se siente"

Las políticas de empleo dan fondos a proyectos u obras que de otra forma jamás se llevarían a acabo. Obras que no están contempladas en ningún presupuesto ni petición. Es decir, obras que ni hacen falta ni nadie ha pedido, obras en las que nos dejamos un buen dinero. 

¿En efectos de cajas? El Plan E aumentó la caja, sí, pero no a base de productividad, si no a base de impuestos. Es decir, que mientras dura la caja se hace mayor, pero cuando se acaba el dinero y hay que pagar el despilfarro, no solo la caja se encoje, si no que el salario aumenta.

¿AUMENTA? Sí, sí, aumenta. Porque hay que subir los impuestos para pagar ese gasto. Si antes el tipo impositivo era 10 y ahora es 20, ese gasto extra lo tiene que pagar alguien, es decir forma parte del salario.
Recordamos aquí que el salario no es solo lo que recibimos, si no que es todo lo que paga el empresario: Cuota a la SS y demás impuestos.

¿Entonces qué narices ha pasado aquí?

Que a lo largo de la última década habíamos inflado la caja a base de Planes E de aeropuertos en Castellón, pelotazos de ladrillo, tranvías para moscas y demás inversiones basura que no han aumentado la productividad real de la economía, mientras la cosa iba bien y seguíamos tapando agujeros pequeños con otros más grandes no ha pasado nada. Como el dinero estaba barato (Gracias FED) "nos lo podíamos permitir", pero ahora se ha visto que esa caja tan grande era un espejismo, no era productividad, era dinero regalado. Era crecimiento extensivo en vez de intensivo.

¿Y ahora qué hago yo con este marrón?

Pues aumentar la productividad o reducir los salarios. Para ambas cosas necesitamos a Papá Estado. Por ejemplo es de esperar que una bajada de los impuestos aumente el trabajo, que mayor flexibilidad baje algo los salarios a cambio de mayor productividad, reducir impuestos a las empresas y en general, reducir la burocracia para contratar y quitar barreras de entrada al mercado laboral, como las profesiones que necesitan estar colegiadas para ejercerse o el maldito SMI.

Siempre que veáis una propuesta para aumentar el empleo preguntaos: ¿Aumenta la productividad o baja los salarios? Si la respuesta es no, entonces es populismo, además de seguir en paro conseguiréis que a la larga os suban los impuestos.

Y para todo lo demás, MasterCard, o bueno...visto lo visto casi mejor no...



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